jueves, 30 de diciembre de 2010

Especial Navideño (Atrasado lo se ¬¬) [Parte 6]

Cuando recupero el sentido, Chris estaba una vez más envuelto en sus sabanas como si todo lo que ya había pasado fuera solo un mal sueño. Esta vez estaba seguro de estar en su remolque (porque de hecho lo estaba).

-Uf ¿fue todo un sueño entonces?- pensó en voz alta bastante intranquilo- si eso debió ser, un sueño causado por tomar un vaso entero de whisky antes de dormir, si que voy a buscar mi botella para comprobar que- pero cuando empezó a buscar en su almohada no la encontró- no esta, ese fantasma se la llevo en serio entonces, no, no, no que estoy diciendo seguro que la puse en otro lugar, si eso debe ser, la debí haber puesto dentro del cajón de las medias, no hay de que preocuparse.

Y apenas termino, empezó a entrar un ligero humo verde por debajo de la puerta

-Bueno, parece que si tengo de que preocuparme- dijo

La puerta se abrió de un fuerte portazo, y por el umbral apareció una figura inmensa, vestía unas ropas como las de Santa Claus excepto que estas eran verdes con bordes blancos, tenia un barba rubia espesa que le cubría gran parte del rostro, cabello del mismo color que la barba y coronado sobre esta una corona de laurel, llevaba en una mano una campana que agitaba con mucho entusiasmo.

-Hola, hola pequeño amigo- dijo el gigante corpulento, y con un entusiasmo bastante contagioso- soy el fantasma de la navidad presente, vengo a mostrarte de lo que te pierdes por haberte vuelto tan amargado con la navidad, cosas como la comida la deliciosa y muy abundante comida- dijo babeándose un poco para luego sacar una pierna de pavo de su bolsillo que empezó a comer bastante ajeno ante la cara de disgusto que tenia Chris al verlo comer como un glotón- a, perdona, quieres un bocado- y le coloco la pata que ya tenia varias mordidas cerca de la cara

-No viejo, gracias- le contesto Chris con un poco de desagrado, luego se le quedo mirando un rato con un poco de nostalgia- ¿Qué no te conozco de algún lado, viejo?

Owen, abrió grandes los ojos ante el temor de que pudiera ser descubierto, pero luego se calmo bastante rápido- no lo creo amigo, aunque puede que conozcas a mis hermanos

-¿hermanos?- pregunto Chris, un tanto incrédulo, y ya bastante seguro de saber quien se escondía tras la barba

-Si- le contesto el gordinflón bastante calmado- tengo dos mil nueve hermanos, y lo seguro es que sigan viniendo más

-¡¿2009 hermanos?!- dijo Chris bastante sorprendido- vamos me estas mintiendo viejo seguro que hasta esta barba es falsa,- y tiro de ella solo para darse cuenta de lo contrario, el rechoncho espíritu le dolió un poco que el tirón y que Chris no creyera su respuesta, así que le dio un golpe con la campana en la cabeza.

-Somos dos mil nueve, y conmigo dos mil diez, es que en cada vez que se celebra estas fiestas, solo existe un fantasma de la navidad presente al año durante esta época, luego solo se desvanece a reunirse con sus hermanos- dijo con un tono mas serio- ahora necesito que veas algunas cosas conmigo, pero antes- saco un garrote de su bolsillo.

-¿para que es eso viejo?- pregunto Chris curioso

-Esta es mi varita del olvido- le contesto Owen

-¿Y como funciona?- pregunto ya medio conociendo la respuesta

-Así- y le dio un garrotazo

-Medi imaginártelo- dijo Chris atontado, antes de quedar desmayado

Cuando el anfitrión recupero una vez mas el sentido se dio cuenta que estaba en un trineo junto con el bonachón espíritu. El trineo se deslizaba por las calles cubiertas de nieve con una velocidad increíble, pero lo que realmente asombro a Chris fue el hecho de que este era tirado una vez mas por una fuerza sobrenatural,

como si perros fantasmas, invisibles a la vista, hicieran mover el trineo.

-Viejo, esto es increíble- dijo el anfitrión bastante entusiasmado- es como magia

-ES magia, viejo jajaja- dijo Owen bastante alegre también- ¿o que pensabas?

En realidad era tirado por sogas transparentes por una camioneta, en la que iban Trent, Justin, y Cody) bastante alejada del trineo para que Chris no sospechara casi nada si veía las luces traseras a lo lejos.

-¿sabes para donde vamos viejo?- pregunto Trent mientras veía por la ventana de la camioneta, y luego por el espejo lateral a que distancia iban Owen y Chris

-Ya te dije que si, Trent- le contesto Justin

-¿Es en serio? Porque parecemos perdidos- dijo Cody al ver que pasaban por la misma cuadra por enésima vez

-Admítelo Justin, estamos perdidos- dijo Trent

-por que no admiten que yo se a donde voy- dijo Justin, y ya un poco desconfiado de si pregunto- era calle 26 de Diciembre ¿cierto?

Cody y Trent se dieron cada uno un palmazo a la frente, luego Trent molesto dijo- ¡viejo, te lo dijimos veinte veces! Calle 1 de Julio, calle primero de Julio ¿no puedo entender como es que nos convenciste para que te dejáramos conducir?

¿Será por mi increíble apariencia, acaso?- dijo el modelo, mientras sonreía haciendo que sus dientes tintinen, y mientras por detrás de el, Cody ya tenia preparado para romperle la cabeza a Justin con un bate de béisbol, y lo hubiera hecho si Trent no le hubiera dicho con la mirada que no lo hiciera (y usando un poco el sentido común, no es muy conveniente dejar inconsciente a golpes al que esta conduciendo, digo no?)

Trent dio un leve suspiro y dijo- muy bien Justin te doy otra oportunidad, pero sigue exactamente lo que te digo, tienes que doblar en la siguiente a la izquierda, luego sigues derecho por tres calles, luego doblamos a la derecha y esa es la calle, luego tenes que hacer que Owen y Chris queden parados en el 799 ¿entendiste viejo?

-Okey Dokey- le contesto Justin.

Chris y Owen siguieron en el trineo por calles zigzagueando, tal vez haya sido la suerte y el azar, tal vez sea el destino que predestino enseñarle a McClean una valiosa lección que no haya habido ningún auto o moto, o algún otro vehiculo noctámbulo que pasara por las oscuras calles de la ciudad. Siguieron por un tiempo mas, ambos pasajeros riéndose de lo divertido del paseo, hasta que el trineo comenzó a detenerse lentamente.

Se habían detenido en una calle, o por lo menos en una cuadra, bastante descuidada, uno de esos lugares que uno a veces teme pasar por temor a que a uno lo asalten de repente. Owen, se levanto del trineo se acerco a una ventana cercana de donde venia una luz de adentro, una de las pocas que seguían encendidas a esas altas horas, salvo por las luces de la calle claro. El gordo “fantasma” le hizo señas a Chris, quien todavía seguía sentado en el trineo, de que se acercara, el anfitrión se levanto y al acercarse vio la dirección escrita en letras y números negro como el carbón, Calle 1 de Julio 799, y arriba de la entrada hacia la calle había un cartel bastante grande que decía: Comedor Comunitario San Nicolás, abierto las 24 horas en época navideña.

Una vez al lado del pseudo-fantasma, Chris se puso a ver por la ventana, para ver algo que hubiera creído muy difícil de creer si no lo hubiera visto, hubiera sido mas fácil de creer que Heather en serio se hubiera vuelto amable y generosa con la gente. Claro como el agua Chris vio por la ventana que su compinche, el rudo e intimidante Chef Hatchet estaba trabajando en un comedor comunitario cercano al potencialmente peligroso estudio de filmación. Estaba sirviendo algo de sopa, carne, y otras cosas a los indigentes, y a diferencia de lo que uno podria pensar, el intimidante sujeto del ejercito estaba sirviéndoles comida de verdad.

-No puede ser- dijo Chris tratando de articular algo que decir

-Así es viejo- le contesto Owen- es el autentico espíritu de la navidad Chris, hace que uno se relaje, trate uno de pasarla bien con uno mismo y con los demás, que haga de la gente mejores personas, por lo menos por un tiempo, puede hacer que hasta los enemigos puedan hacer una tregua y que guarden sus armas, también puede llegar a hacer que hasta el sujeto mas frío y serio se le ablandé el corazón, y sea amable con los demás, mira sino al Chef.

-Aun así- dijo Chris- no entiendo porque ustedes me están mostrando estas cosas

-Por tu bien Chris, si no puedes dejar de ser tan egoísta, sádico y narcisista, por lo menos en este tiempo del año al menos, bueno eso no me concierne mostrártelo a mi, pero si mis amigos fantasmas y yo vimos algo es que hasta Heather esta un poco de mejor humor y hasta menos malvada en navidad, el Chef lo que acabas de ver tu mismo, y puede que hasta algunos mas con quien parece que vas a pasar estas navidad se dejen llevar por el espíritu de estas fiestas.

-Tal vez tengas razón, sabes eres un fantasma muy listo para estar tan…eh ¿pachoncito?

-En serio lo dices Chris- dijo Owen sacando un paquete de malvaviscos de su bolsillo, que empezó a devorar- improvise un poco con lo de Heather y el Chef, pero el resto me lo dijeron los demás

-¿Eh?- pregunto Chris bastante confundido

A unas cuantas cuadras hacia atrás la sala de control, Harold, Gwen, y LeShawna se dieron cada uno, un fuerte palmazo a la frente

-Es un idota- dijo Harold

-Owen, deja de hablar vas a arruinarlo todo- dijo LeShawna

-lo siento- se escucho a Owen por el micrófono

-Owen, distrae a Chris tengo un plan- dijo Gwen

Y volviendo a la entrada del comedor comunitario

-Chris mira ¡un camión de gel para el cabello con tu imagen!

-¿Dónde? ¿Dónde?- dijo el anfitrión bastante entusiasmado, y por una de esas extrañas coincidencias de la vida el camión realmente paso- cielo, soy muy bien parecido- dijo fanfarroneando, lo que sintió luego fue una vez mas un fuerte golpe en la cabeza que lo dejo sin sentido tendido en la nieve.

-Lo siento Chris- dijo Owen con su “varita del olvido” en la mano

-Owen, tráelo de vuelta al escenario y deja que Heather se encargue del resto

-Entendido Harold- dijo el gordinflón, levanto a Chris, lo puso de vuelta en el trineo, se subió el también, hizo una con una linterna que llevaba, y los otros tres chicos que iban en la camioneta al verla arrancaron de vuelta hacia el estudio del filmación.

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